Tengo reminiscencias de otra yo, una yo perfecta e intuitiva. Majestuosa y voluptuosa. Poderosa y serena. Me acuerdo cada vez más a menudo de quien soy y cual es mi escencia, la estela de mi perfume, cómo diría la canción.
Las cosas se vuelven tan sencillas cuando uno conecta con esa parte profundamente íntima de nosotros que sólo se alcanza en consciencia, porque la mente no la puede ni sospechar, ni lograr describir y ni hablemos de entender.
Cuando todo pasa por el filtro mágico del momento presente, que es el único que no pensamos, entonces todo hace sentido, uno está conectado de verdad a su vida y se logra una real interacción entre el ser, su derredor y su devenir.
Lo efímero nos da náusea, pero si nos abandonamos a la náusea del efímero porque decidimos darle aunque sea un poco de crédito, acaban pasando los mareos, porque la náusea también es efímera, cómo todo lo demás. Cómo el miedo también.
Me dí cuenta que cuando pierdes la fe, lo único que pierdes es tiempo! El mundo sigue girando con o sin nosotros. La vida es maravillosa, que creamos lo contrario o tratemos de arruinarlo siempre todo. La naturaleza no nos esperó a que la entendiéramos, para ser lo que es.
Porque perder tiempo tratando de luchar contra la belleza y la simplicidad? Porque luchar contra lo efímero, si es de lo que estamos compuestos? Siempre nos olvidamos que este universo que llamamos físico está compuesto a 80% de vacío. Siempre nos olvidamos que antes de las religiones judeo-cristianas, no existía una noción lineal de la historia, la fatalidad cómo la solidez son inventos de la mente, recreaciones aproximativas de una realidad con ilusión de controlabilidad. Una gran mentira.
Las mentiras son complicadas de mantener de pie, por eso no entendemos más nada acerca de nada y todo parece tan turbio y contubernio. Se puede vivir sin tanto enredo, que lo creamos o no. Pero en el fondo lo sabemos y lo anhelamos. De donde viene ese deseo profundo, sino de algo que tenemos en nosotros, que sabemos que ahí está pero que nadie nos enseñó nunca a ver ni a utilizar...?
Estoy empezando a lograr conectarme poco a poco a esa fuente permanente de sentido y paz y me hace muy feliz.
Feliz.
Hoy, Barcelona sin... pensarlo!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario