Permítanme retomar donde ayer paré, es decir en la infantilización integral. Confirmo! Hoy ,el día no iba en serio. Esos aires de primavera, ese sol radiante y ese cielo tan despejado auspiciaba ya bien temprano que el día se burlaría de nuestras pobres existencias. Y así fue. Todos en la mañana llegamos cansados y arrastrando nuestro preocupante desasosiego... Pero de buen humor, por el día, el sol, el cielo y los aires. Lo malo es que un airecito de aspiración primaveral no basta para despejar la bóveda de unos cráneos, tan nublados como lo estaban los nuestros, el día de hoy. Hoy palpé más de cerca el desamparo de mis compañeros, sin lograr exteriorizar del todo el mío. Cada uno tiene su historia y una serie de problemas que de verdad son problemas. Llegué incluso a pensar un instante que, a fin de cuentas, no estoy taaaaaan mal.
Pero la cosa es que hoy es mi último día en este cuarto, del que escribo. Un cuarto grande, con terraza que da practicamente al Montjuic, baño propio... Hoy dormiré por última vez en lo último me quedaba todavía del espejismo, del "ensayo". Mañana... me regreso al camerino un rato (que deseo muy corto) a aprenderme de memoria mis textos y prepararme para salir, ahora si, al escenario de verdad, como las grandes. Bueno eso intenté decirme todo el día. Tratando de ahogar un poco el sordo quejido de mi lastre. Y el día se burlaba de él. De mi lastre.
Yo creo que todos nos sentimos así hoy, tratando de convencernos a nosotros mismos que todo iba a estar bien, aunque el día nos recordara demasiado bien la ironía de la existencia. Y claro, hoy se descompuso el sistema un rato, nadie estaba concentrado ni motivado, hasta nuestro jefe, que parecía menos animado en su habitual histeria personal. Es un hombre que se estresa solo, y mucho. Pero sería incapaz de gritarle o regañar a nadie. Es un apasionado, eso es todo. Exaltado dicen otros. Hoy, como los dos últimos días reí mucho, pero hoy reí mucho sola. Cualquier cosa me hacía llorar de risa y no sentía la necesidad de compartirlo con nadie.
Estoy en vía de alienación total. Pero no soy la única. Los demás me miraban serenos y complacidos, como si entendiesen perfectamente de que se trataba. Demente entre los dementes. Por eso ayer trabajé hasta tarde para poner al día algunos videos antiguos y subirlos a youtube. Para no perderme del todo. Para tocar tierra y no desintegrarme...
Terminé mis maletas, todo esta listo para zarpar mañana hacia más allá. Otra vez. Por quinta vez en 3 meses. Y no será la última, lo sé.
Hoy, es Barcelona sin... Techo! (Pero con cielo azul de día y estrellado de noche).
Pero la cosa es que hoy es mi último día en este cuarto, del que escribo. Un cuarto grande, con terraza que da practicamente al Montjuic, baño propio... Hoy dormiré por última vez en lo último me quedaba todavía del espejismo, del "ensayo". Mañana... me regreso al camerino un rato (que deseo muy corto) a aprenderme de memoria mis textos y prepararme para salir, ahora si, al escenario de verdad, como las grandes. Bueno eso intenté decirme todo el día. Tratando de ahogar un poco el sordo quejido de mi lastre. Y el día se burlaba de él. De mi lastre.
Yo creo que todos nos sentimos así hoy, tratando de convencernos a nosotros mismos que todo iba a estar bien, aunque el día nos recordara demasiado bien la ironía de la existencia. Y claro, hoy se descompuso el sistema un rato, nadie estaba concentrado ni motivado, hasta nuestro jefe, que parecía menos animado en su habitual histeria personal. Es un hombre que se estresa solo, y mucho. Pero sería incapaz de gritarle o regañar a nadie. Es un apasionado, eso es todo. Exaltado dicen otros. Hoy, como los dos últimos días reí mucho, pero hoy reí mucho sola. Cualquier cosa me hacía llorar de risa y no sentía la necesidad de compartirlo con nadie.
Estoy en vía de alienación total. Pero no soy la única. Los demás me miraban serenos y complacidos, como si entendiesen perfectamente de que se trataba. Demente entre los dementes. Por eso ayer trabajé hasta tarde para poner al día algunos videos antiguos y subirlos a youtube. Para no perderme del todo. Para tocar tierra y no desintegrarme...
Terminé mis maletas, todo esta listo para zarpar mañana hacia más allá. Otra vez. Por quinta vez en 3 meses. Y no será la última, lo sé.
Hoy, es Barcelona sin... Techo! (Pero con cielo azul de día y estrellado de noche).

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